En este proyecto se pretende recuperar el entorno del lugar aportando, con este nuevo edificio, rehabilitar y potenciar la zona.

Se busca la simplicidad compositiva, constructiva y funcional. El programa de necesidades se soluciona con dos volúmenes diferenciados.

Por una parte, tenemos un volumen de grandes dimensiones, globalmente inerte, estático, de formas puras y que acoge los usos deportivos del recinto, exclusivamente donde se desarrolla la acción física, que es la verdadera protagonista del edificio.

Por la otra parte, tenemos un volumen de dimensiones más reducidas, cambiante, dinámico, quebrante… donde existen patios formados a partir del movimiento de la fachada, que dejan entrar la luz natural al sótano. Aquí se producen las tareas administrativas, vestuarios, etc.

Proyecto realizado en colaboración con los arquitectos Guillermo Oliver y Joan Juncà.